Demoledora derrota del gobierno argentino en las PASO

Aunque en las últimas semanas las encuestas venían midiendo una tendencia a la paridad entre las dos principales fórmulas presidenciales, y una recuperación de la imagen del presidente Mauricio Macri de cara a las elecciones, los pronósticos –sin excepción- equivocaron groseramente los resultados de las Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias (PASO): ningún sondeo iba más allá de una diferencia de 8 puntos a favor de la fórmula Alberto Fernández-Cristina Fernandez de Kirchner, con el Frente de Todos, y hubo incluso más de uno que previó un triunfo del oficialismo, con la fórmula Mauricio Macri-Miguel Pichetto.

Sin embargo, la victoria del kircherismo -que logró alinear también buena parte del peronismo y de las provincias- fue aplastante y casi alcanzó la mitad del electorado: 11.622.020 de votos, que representan un 47,65%, más de 15 puntos por encima de la fórmula de Juntos por el Cambio, con 7.824.996 votos y 32,08%, según los datos oficiales escrutadas el 98,67% de las mesas.

Además, en la estratégica provincia de Buenos Aires, que concentra concentra 37 % del padrón nacional y donde es gobernadora María Eugenia Vidal –la política mejor vista entre los argentinos y figura clave de la coalición gobernante-, el ex ministro kirchnerista de Economía Axel Kicillof obtuvo 49,34% de los votos (o 52,53% si no se cuentan en el porcentaje los voto en blanco, según dispone la legislación provincial), contra 32,56% (o 34,67%) de la actual mandataria, aunque hubo corte de boleta a su favor. Los casi 18 puntos de diferencia (y más de 20 a nivel presidencial) parecen irremontables y prácticamente definen el fin de su mandato, ya que en el distrito no hay posibilidad de segunda vuelta como en las elecciones nacionales.

En cambio, en las presidenciales del próximo 27 de octubre, Mauricio Macri podría acceder a una segunda vuelta si recorta en un tercio la diferencia de 15 puntos y si Alberto Fernández pierde al menos 3 puntos del porcentaje de las PASO. De todas maneras, la crisis que los comicios provocaron en los mercados financieros y cambiarios, y el fin del escenario económico pre PASO pueden poner en juego incluso en juego la gobernabilidad, y el milagro de una reelección en medio del ajuste y la recesión parece ahora mucho menos posible.

Los resultados en otras provincias también sorprendieron, como en el caso de en Jujuy y Mendoza, ambas gobernadas por la UCR que forma parte de Juntos por el Cambio, y hubo diferencias abismales en casos como Santiago del Estero (casi 62 puntos a favor del peronismo, que cosechó más de 75%), Formosa (41,6 pp), Tierra del Fuego (35,15 pp) o Tucumán (34,68 pp). El macrismo sólo triunfó en la Ciudad de Buenos Aires (de donde surgió el macrismo; su aliado Horacio Larreta se encamina hacia su reelección, con un 46% de los votos) y en Córdoba (con 48%).